Por Jazmín Bronstein y Nicolás Rosental
Un nuevo capítulo en el debate por la despenalización del aborto tendrá lugar el 1 de noviembre próximo, tras numerosos reveses. La convocatoria a discutir los proyectos en el Congreso, que se iba a concretar el 27 de septiembre, fue suspendida por el presidente de la Comisión de Legislación Penal, Juan Carlos Vega, debido a ciertas sospechas sobre la conveniencia de convocar a una discusión tan compleja a un mes de las elecciones.
La importancia de la audiencia pública a realizarse reside en la posibilidad de tratar, por primera vez en la Argentina, la problemática de la legalización del aborto. Actualmente,hay siete proyectos en el recinto: dos que despenalizan y legalizan el aborto en las primeras 12 a 14 semanas de gestación, y cinco que reglamentan los abortos no punibles, ya contemplados en el Código Penal. Si bien la problemática será discutida el 1 de noviembre, aún existe una gran resistencia por parte de las organizaciones pro-vida, que se oponen a la idea tanto de despenalización como de legalización.
“El debate sobre el aborto legal no puede quedar atrapado en las disputas electorales que vive el país”, advierten desde la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, alianza federal que articula y recupera las luchas historicas de numerosos movimientos. Integrada por más de 305 grupos, organizaciones y personalidades que van desde ámbitos académicos a organizaciones de desocupados e impulsado por grupos feministas, la Campaña fue lanzada el 28 de mayo de 2005, en el marco del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres.
“No podemos hablar de igualdad de derechos si como personas no tenemos la posibilidad de determinar de manera autónoma, libre y voluntaria las decisiones sobre nuestras vidas y nuestros cuerpos”, afirman desde la Campaña, y agregan que “un estado que se diga democrático debe garantizar el acceso a la información sobre sexualidad, reproducción, y a la prestación de servicios que garanticen la posibilidad de decisión de las personas”. Todos los miembros del proyecto comparten la concepción del aborto como “una cuestión de salud pública, de justicia social y de derechos de las mujeres”.
Según cálculos presentados por el Ministerio de Salud, en Argentina se practican 500 mil abortos al año y 80 mil mujeres ingresan a hospitales públicos con complicaciones derivadas de operaciones clandestinas. Apróximadamente, alrededor de 100 mujeres mueren por año por falta de asepsia e higiene.”Los abortos existen, son una realidad concreta y alarmante. La situación es que la interrupciòn del embarazo está permitida en el Código Penal por violación o por salud de la madre”, explica Elsa Schvartzman, socióloga del equipo de investigación y docencia de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA e integrante de la Campaña.
Al tratarse de una problemática tan controvertida, los partidos politicos prefieren prescindir de posturas unificadas al respecto. Por lo tanto, la adhesión a la Campaña corre por cuenta propia de cada funcionario. “Hemos conseguido instalar, por primera vez, el debate en el Congreso, con 50 diputadas y diputados que lo respaldan. Sólo hace falta que Cristina Fernández de Kirchner se plantee que esto es un problema exclusivo del Congreso y conceda libertad de acción a sus diputados, al igual que dentro de la coalición radical", señala la impulsora de uno de los proyectos de ley, la diputada Cecilia Merchán, y agrega que “no se trata de que la mandataria tenga que votar a favor, sino simplemente de que deje libertad de voto a los diputados de su grupo, el Frente para la Victoria”.
Cristina Fernández de Kirchner, por su parte, se mantiene por ahora en silencio. Sin embargo, en el 2007, ya había manifestado públicamente su rechazo a la iniciativa: “Siempre me he definido en contra del aborto”, aclaró en el marco de la elección de ese mismo año. “No creo que los que abogan por la despenalización del aborto esten a favor de su realización. Eso sería una simplificación”, anunció.
¿Por qué resulta urgente el debate y posterior aprobación de la ley? Simplemente porque se trata de una deuda de la democracia. Desde 1983 en adelante, más de 3000 mujeres murieron como resultado directo de abortos inseguros. La desigualdad social también atraviesa esta problemática: las más perjudicadas son aquellas jóvenes de escasos recursos que se ven imposibilitadas de pagar las altas sumas de dinero que exigen los médicos clandestinos. Frente a esta realidad tan desfavorable, es que la Campaña se pronuncia a favor de un verdadero cambio social: “Asumimos un compromiso con la integralidad de los derechos humanos, y defendemos el derecho al aborto como una causa justa para recuperar la dignidad de las mujeres y con ellas la de todos los seres humanos”.
“Ni machos, ni fachos”
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