jueves, 20 de octubre de 2011

Las propagandas políticas como espejo de los candidatos

Por Ana Valeria Sarra, Jimena Rosas y Lucía Ferro

Si bien la victoria esta cantada, los televisores, las calles y radios se inundan de propagandas electorales ya sobre el comienzo de la veda electoral. El sentimiento que imponen las elecciones presidenciales y el hecho de elegir el futuro de un país, hacen eco en los ciudadanos que, día a día, se sorprenden de las nuevas estrategias políticas que impulsan los candidatos para ganarse al electorado.

El Frente para la Victoria (FpV) fue el último partido en lanzar su campaña política. Teniendo como respaldo un gobierno con gran aprobación de los argentinos, utilizaron el lema la fuerza como eje. Algunos publicitarios consideraron que, la propaganda de la actual presidenta Cristina Fernández de Kirchner, sigue manipulando con la imagen de una mandataria débil como consecuencia de la muerte de su marido y ex Presidente de la Nación, Néstor Kirchner. En los spots, con un patriotismo que emociona, habla de la Argentina y de su confianza en el crecimiento del país, de la Justicia, de la estabilidad, del desarrollo económico, de ÉL (haciendo referencia a Néstor Kirchner), de la militancia de los jóvenes, de la Asignación Universal por hijo, de las netbooks entregadas y, mediante ejemplos de gente común, reflejó la segunda oportunidad que les dio el país para volver a empezar. El objetivo de su campaña no es buscar nuevos votantes, sino reafirmar el modelo.

El candidato radical Ricardo Alfonsín utilizó el viejo recurso de hablarle directamente al electorado. Sus asesores publicitarios usaron parte de sus discursos, donde frente a una multitud se compara con figuras políticas históricas como Kennedy, Mandela y hasta Perón, bajo la línea de que a pesar de no haber ejercido ni como Gobernador ni como Presidente, puede cambiar el futuro del país. Además, remarca el estado del país en la actualidad repitiendo la frase “está igual o peor”. Como eje, hizo referencia a su calidad como líder del partido político que lo respalda. Por último, en una especie de duelo propagandístico, enfrenta a la Presidenta argumentando que él es el único que tiene las agallas para hacerlo.

El candidato por el Frente Amplio Progresista, Hermes Binner, usó como referente sus logros realizados como Gobernador de la provincia de Santa Fe. A pesar de haber preparado su campaña presidencial en tan sólo cinco semanas antes de las primarias, quedó en cuarto lugar, teniendo como base la honestidad. El santafesino es la opción más novedosa a diferencia del resto, y se presenta como un gris en una Argentina polarizada.

El Alberto es el postulante más populista de estas elecciones: intenta llegar a la gente a través de spots cortos y directos, donde personas que participaron a voluntad afirman su voto cantando. Cabe destacar que el gobernador de San Luis no tuvo asesor de imagen ni de campaña para estas elecciones.

En el caso de la profeta Lilita Carrió, su propaganda presentando a la Coalición Cívica no tuvo conexión entre palabras e imágenes. Demostró que mucha de las leyes más relevantes sancionadas por el Congreso fueron proyectos impulsados por el ARI. Su campaña tuvo como eje combatir la corrupción.

La fórmula de Eduardo Duhalde y Mario Das Neves apeló al uso de imágenes que muestran a personas que lo apoyan diciendo “yo lo voto”. Su spot estuvo limpio de propuestas y se basó principalmente en su presidencia del 2002-2003.

El milagro para Altamira logró ubicarlo dentro de los comicios de este domingo. En sus propagandas, el Frente de Izquierda toma las banderas de los trabajadores y sus derechos, para mejorar su situación.

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